Holaa, ¿qué tal estás? Yo ilusionada por volver a escribir y contenta de que estés leyendo.
Hoy vengo a hablar un poco más sobre mi. Algo que no sé si sabías, es que soy técnica de Grabado y Estampación y una de las técnicas que más me gusta es la serigrafía, de hecho, para mi trabajo de fin de grado hice una investigación sobre cómo hacer tintas para serigrafia con pigmentos naturales, pero bueno, esa es otra historia. Hoy os vengo a hablar de cómo llevé esta técnica a mis chavales del Yturralde hace un par de años.
Antes de nada, ¿Qué es la serigrafía? Bueno pues como ya os he dicho, es una técnica de estampación (pum, como un sello así de forma sencilla). Consiste en usar una tela muy tensa grapada a un marco de madera o metal, a la que llamamos pantalla, a partir de la cual pasaremos la tinta de un lado al otro con ayuda de una rasqueta. Pero, para hacer el diseño que nosotros queramos, tapamos las partes de la pantalla por las que no queremos que pase la tinta. Para ello, usamos una emulsión que se seca al aire pero que se endurece con la luz ultravioleta, es decir, la luz solar por ejemplo. No es un proceso fácil, pero ni de lejos es una de las técnicas mas complejas que he aprendido. Es por eso mismo, su versatilidad y accesibilidad lo que me hizo engancharme a su uso.
Aquí os dejo un par de serigrafías mías… Y si queréis ver mas echad un ojo a @garabatosguati
Yo me he especializado bastante en esta técnica, haciendo mis prácticas en talleres de serigrafía y trabajando en uno para hacer mi propia obra. Es por ello por lo que tenía el material en casa y quise enseñarles a mis chavales lo guay que puede ser todo este proceso. Pero claro, tenía poco material y no tenía taller, asique intenté adaptar la actividad a mis medios.
Dividí la actividad en dos sesiones, una primera a la que dedicamos un ratito corto y otra mas larga, para un grupo de unos 20 chavales de unos 12-14 años.
La primera sesión fue para hacer el diseño. Les pusimos por grupos de manera que cada uno debía de diseñar una letra de la palabra “rangers”, que es el nombre de su unidad, y un dibujo que les representase. Diseñaron, un sol (en representación de la felicidades, el calor que te dan tus amigos y el buen tiempo), una culebra (en representación de todos los animales con los que compartimos el campo en el campamento de verano), un libro (parte de la metodología de rangers, comparten un mismo cuaderno que van rellenando semana a semana llevándoselo cada vez uno a su casa y haciendo en la página que toque lo que más les apetezca), una flor de lis (el símbolo scout) y un caracol (el símbolo del Yturralde).
Después, me llevé los diseños a casa y los pasé a la pantalla de serigrafía. La preparé y la dejé lista para poder usarla el siguiente sábado. Si hubiese tenido un taller, lo habría hecho con ellos pero lo tuve que hacer en la bañera de mi casa asi que preferí hacerlo de esta manera.
Esa misma semana, les pedimos a las familias que sus hijos e hijas llevasen una camiseta para poder estamparla en los scout. Además, les pedimos que fuese una camiseta que ya tuviesen por casa en vez de comprar una nueva porque, con esto también queríamos enseñarles a dar una nueva vida a prendas que ya no usaban tanto y así no tener que consumir un producto hecho nuevo y por tanto evitar el proceso de fabricación y transporte que ello conlleva.
Llegó el sábado de la estampación y quedamos en el Parque de las Cruces. Les pedimos que llevasen la camiseta y algo de merienda que hiciesen para compartir con los demás. Nos fuimos con todo el material a una mesa del parque donde entre todos montamos el taller desde cero. Mientras unos ponían en orden las camisetas en un banco que había al lado, otros iban a la fuente a llenar de agua unos cubos que habíamos llevado para mantener todo limpio, otros prepararon la merienda y yo con ayuda de los monitores calibre la pantalla para que la pudieran usar con facilidad en la mesa del parque.
Lo primero que hice fue explicarles cómo funcionaba la técnica, algo muy sencillo de hacer si tienes los materiales a la vez que hablas. Y después les expliqué cómo se estampaba, ya que cada uno se iba a estampar su camiseta. Resolvimos las dudas y se pusieron un orden para ir haciéndolo a la vez que merendaban y hablaban que tal les había ido su semana.
Uno a uno fueron estampando su camiseta, con el diseño que habían hecho entre todos y colocándolas en el banco de al lado para que se secasen. Cuando ya no quedaba nadie por estampar estuvimos un ratito hablando y cuando se acercó la hora de irse les explicamos que una de las cosas mas importantes de un taller era mantenerlo limpio para que los materiales durasen mas y estuviera todo organizado. Así que se separaron por grupos y mientras unos limpiaban la tinta de la pantalla y la rasqueta, otros iban recogiendo las camisetas y el resto iban tirando todas las sobras de la merienda y los residuos que encontraban por el suelo a unas bolsas que habíamos
Por último revisamos la actividad con ellos, que en resumen, les encantó poder hacer algo asi entre todos y en la calle. Otros resaltaron que les había gustado mucho aprender algo artístico, otros se lo pasaron genial estampando y otros dijeron lo guay que era haberse hecho una camiseta entre todos con algo que les representase.
Para mi fue una actividad muy valiosa porque conseguimos hacer unión entre los miembros de la unidad creando un diseño en el que todos participasen. Además, me parece muy importante enseñarles esta parte del arte y de la expresión personal que está tan olvidada y que realmente es valida para todos dibujes mejor, peor, de una forma o de otra, eso es secundario en la serigrafía y me encantó ver a varios tan llenos de alegría al poder usar sus propias manos para hacerse algo para ellos mismos.
Así que nada, espero que te haya gustado esta forma de acercar la expresión artística a los chavales. A mi personalmente me encanta pensar que cosas me interesan y se me dan bien para transformarlas en actividades y dinámicas y os recomiendo que hagáis lo mismo con las cosas que os gusten y os parezcan valiosas de transmitir.
Un abrazo y aquí os dejo la última foto, nuestro pequeño taller de serigrafía en pleno Parque de las Cruces.





Me ha encantado esta idea!!! Me ha parecido súper chula y he envidiado a tu grupo de chavales, creo que son muy afortunadas de tenerte ahí y de que compartas con ellas algo tan interesante. Ojalá hacer mi propia camiseta!
ResponderEliminarEsto sería genial hacerlo en un cole, porque además de mostrar una técnica -normalmente- desconocida, me parece una dinámica muy buena para crear comunidad.
Gracias por compartirlo con nosotras :)